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jueves, 20 de junio de 2013

Anuncio del ABC de Madrid del 24 de abril de 1964 sobre el estreno de La dama del Alba

BELLAS ARTES: LA DAMA DEL ALBA


http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1962/04/24/080.html

Reportaje de Manuel del Arco a Alejandro Casona con motivo del estreno de La dama del alba en Mano a Mano

05/09/11


Alejandro Casona - 8 Octubre 1963


Alejandro Casona, autor teatral que hace poco más de un año regresó a España después de 25 de ausencia, para estrenar aquí "La Dama del Alba". Hoy nos viene a estrenar "La barca sin pescador" pero la entrevista de entonces que publicamos sigue siendo actualidad periodística.

- ¿Era necesario que lo conociéramos nosotros?
- La obra no está verdaderamente estrenada hasta ser juzgada por mi pueblo para quien la he escrito. Si el público dice no lo aceptaré con todo el valor que me sea posible.
- ¿Le inquieta la muerte pues llega a hacerla protagonista en "La Dama del Alba"?
- Es su presentación al modo de Séneca, como una buena amiga, fiel compañera maternal que nos espera para hacernos descansar al final del camino. Radicalmente española, es la mejor considerada por la crítica; temo mucho más su estreno que el de "La sirena varada", en la que me enfrentaba a mi público. En la "Dama del Alba" voy a enfrentarme con mi pueblo.
- Los dos tan respetables... 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

REFERENCIA A LA DAMA DEL ALBA EN INGLÉS

LA DAMA DEL ALBA (fragmento del acto tercero)

La peregrina y Los niños.

ANDRÉS: Pero hoy no es noche de dormir. ¡Es la fiesta de San Juan!
DORINA: ¿En los otros pueblos también encienden hogueras?
PEREGRINA: En todos.
FALÍN:¿Porqué?
PEREGRINA: En honor del sol. Es el día más largo del año, y la noche más corta.
FALÍN: Y el agua, ¿No es la misma de todos los días?.
PEREGRINA: Parece; pero no es la misma.
ANDRÉS: Dicen que bañando las ovejas a medianoche se libran de los lobos.
DORINA: Y la moza que coge la flor del agua al amanecer se casa dentro del año.
FALÍN: ¿Por qué es milagrosa el agua esta noche?
PEREGRINA: Porque es la fiesta del Bautista. En un día como éste bautizaron a Cristo.
DORINA: Yo lo he visto en un libro: San Juan lleva una piel de ciervo alrededor de la cintura, y el
Señor está metido hasta las rodillas en d mar.
ANDRÉS: ¡En un río!.
DORINA: Es igual.
ANDRÉS: No es igual. El mar es cuando hay una orilla; el río, cuando hay dos.
FALÍN: Pero eso fue hace mucho tiempo, y lejos. No fue en el agua de aquí.
PEREGRINA: Esta noche todos los ríos del mundo llevan una gota del Jordán. Por eso es milagrosa el agua.
Texto 2: Acto cuarto: Telva y las Sanjuaneras.
TELVA: (...) ¡Todo el año hilando para lucir una noche!
SANJUANERA 3": Lástima que sea la más corta del año.
SANJUANERA 4": Bien lo dice el cantar:
Ya vino San Juan Verde,
Ya vino y ya se vuelve...
SANJUANERA 1": Pero mientras viene y se va cada hora puede traer un milagro.
TELVA: Ojo, que algunos los hace el diablo y hay que llorarlos después.
SANJUANERA 3
a
: ¡Quién piensa en llorar un día como este! ¿Usted no fue nunca moza?
TELVA: Porque lo fui lo digo. El fuego encandila el sentido, la gaita rebrinca por dentro como un
vino fuerte..., y luego es peligroso perderse por los maizales calientes de luna.
SANJUANERA 1*: Alegría es lo que pide el Santo. Al que no canta esta noche no lo miran tus ojos.
SANJUANERA 2": Yo ya he puesto al sereno la sal para las vacas. Dándosela con el orvallo del
amanecer siempre paren hembras.
SANJUANERA 3": Yo he tendido la camisa al rocío para que me traiga amores y me libre del mal.
SANJUANERA 1*: Y yo tiraré todos mis alfileres al agua al rayar el alba;
por cada uno que flota hay un año feliz.
TELVA: Demasiados milagros para una sola noche. Este año, por marzo, hubo en la aldea cuatro
bautizos.
SANJUANERA I: ¿Y eso que tiene que ver?
TELVA: San Juan cae en Junio. ¿Sabes contar moza?
SANJUANERA 2 : Miren la vieja maliciosa con lo que sale...


martes, 27 de diciembre de 2011

LA DAMA DEL ALBA (fragmento)

Abuelo: Mírame a los ojos y atrévete a decir que no me conoces. ¿Recuerdas el día que explotó el grisú en la mina? También yo estaba allí, con el derrumbe sobre el pecho y el humo agrio en la garganta. Creíste que había llegado mi hora y te acercaste demasiado. ¡Cuando, al fin, entró el aire limpio, ya había visto tu cara pálida y había sentido tus manos de hielo! Peregrina (Serenamente.): Lo esperaba. Los que me han visto una vez no me olvidan nunca… Abuelo: ¿A qué aguardas ahora?, ¿Quiéres que grite tu nombre por el pueblo para que te persigan los mastines y las piedras? Peregrina: No lo harás. Sería inútil. Abuelo: Creíste que podías engañarme, ¿eh? Soy ya muy viejo, y he pensado mucho en ti. Peregrina: No seas orgulloso, abuelo. El perro no piensa y me conoció antes que tú. (Se oye una campanada en el reloj. La Peregrina lo mira sobresaltada.) ¿Qué hora da ese reloj? Abuelo: Las nueve y media. Peregrina (desesperada.): ¿ Por qué no me despertaron a tiempo? ¿Quién me ligó con dulces hilos que no había sentido nunca? (Vencida.) Lo estaba temiendo y no pude evitarlo. Ahora ya es tarde. Abuelo: Bendito el sueño que te ató los ojos y las manos. Peregrina: Tus nietos tuvieron la culpa. Me contagiaron su vida un momento, y hasta me hicieron soñar que tenía un corazón caliente. Sólo un niño podía realizar tal milagro. Abuelo: Mal pensabas pagar el amor con que te recibieron. ¡Y pensar que han estado jugando contigo! Peregrina: Bah!, Los niños juegan tantas veces con la muerte sin saberlo. Abuelo: ¿A quién venías a buscar? (Poniéndose ante la escalera.) Si es a ellos tendrás que pasar por encima de mí. Peregrina: ¡Quién piensa en tus nietos, tan débiles aún! ¡Era un torrente de vida lo que me esperaba esta noche!

La dama del alba (fragmento)

PEREGRINA. -Ayer no sabías aún que estabas enamorada...
ADELA. -¿Es esto el amor?
PEREGRINA. - No, eso es el miedo de perderlo. El amor es lo que sentías hasta
ahora sin saberlo. Ese travieso misterio que os llena la sangre de alfileres y la garganta
de pájaros.
ADELA. - ¿Por qué lo pintan tan feliz si duele tanto? ¿Usted lo ha sentido alguna vez?
PEREGRINA. - Nunca. Pero casi siempre estamos juntos. ¡Y como os envidio a las
que podéis sentir ese dolor que se ciñe a la carne como un cinturón de clavos pero
que ninguna quisiera arrancarse!
ADELA. - El mío es peor. Es como una quemadura en las raíces..., como un grito
enterrado que no encuentra salida.
PEREGRINA. - Quizá. Yo del amor no conozco más que las palabras que tienen
alrededor y ni siquiera todas. Sé que por las tardes, bajo los castaños, tiene dulces
las manos y una voz tranquila. Pero a mí sólo me toca oír las palabras desesperadas
y últimas. Las que piensan con los ojos fijos las muchachas abandonadas cuando se
asoman a los puentes de niebla..., las que se dicen dos bocas crispadas sobre la
misma almohada cuando la habitación empieza a llenarse con el olor del gas...
Las que estabas pensando tú en voz alta hace un momento.

LA DAMA DEL ALBA (fragmento del primer acto)

ACTO PRIMERO

En un lugar de las Asturias de España. Sin tiempo. Planta baja de una casa de labranza que trasluce limpio bienestar. Sólida arquitectura de piedra encalada y maderas nobles. Al fondo, amplio porton y ventana sobre el campo. A la derecha, arranque de escalera que conduce a las habitaciones altas, y en primer término del mismo lado salida al corral. A la izquierda, entrada a la cocina, y en primer término la gran chimenea de leña ornada en lejas y vasares1 con lozas campesinas y el rebrillo rojo y ocre de los cobres. Apoyada en la pared de fondo, una guadaña. Rústicos muebles de nogal y un viejo reloj de pared. Sobre el suelo, gruesas esteras de soga. Es de noche. Luz de quinqué.

(LA MADRE, el ABUELO y los nietos, ANDRÉS, DORINA y FALÍN2 terminan de cenar. TELVA3 , vieja criada, atiende a la mesa.)

ABUELO.— (Partiendo el pan) Todavía está caliente la hogaza. Huele a ginesta4 en flor.
TELVA.— Ginesta y sarmiento seco; no hay leña mejor para caldear el horno. ¿Y qué me dice de ese color de oro? Es el último candeal de la solana.
ABUELO.— La harina es buena, pero tú la ayudas. Tienes unas manos pensadas por Dios para hacer pan.
TELVA.—¿Y las hojuelas de azucar? ¿Y la torrija de huevo?5 Por el invierno bien que le gusta mojada en vino caliente. (Mira a la MADRE, que está de codos en la mesa, como ausente.) ¿No va a cenar nada, mi ama?
MADRE.— Nada.

(TELVA suspira resignada. Pone leche en las escudillas de los niños.)

FALÍN.— ¿Puedo migar6 sopas en la leche?
ANDRÉS.— Y yo ¿puedo traer el gato a comer conmigo en la mesa?
DORINA.— El sitio del gato es la cocina. Siempre tiene las patas sucias de ceniza.
ANDRÉS.— ¿Y a ti quién te mete? El gato es mio.
DORINA.— Pero el mantel lo lavo yo.
ABUELO.— Hazle caso a tu hermana.
ANDRÉS.— ¿Por qué? Soy mayor que ella.
ABUELO.— Pero ella es mujer.
ANDRÉS.— ¡Siempre igual! Al gato le gusta comer en la mesa y no dejan; a mi me gusta comer en el suelo y tampoco.
TELVA.— Cuándo seas mayor mandarás en tu casa, galán6bis.
ANDRÉS.— Sí, sí; todos los años dices lo mismo.
FALÍN.— ¿Cuándo somo mayores, abuelo?
ABUELO.— Pronto. Cuando sepáis leer y escribir.
ANDRÉS.— Pero si no nos mandan a la escuela no aprenderemos nunca.
ABUELO.— (A la MADRE.) Los niños tienen razón. Son ya crecidos. Deben ir a la escuela.
MADRE.— (Como una obsesión.) ¡No irán! Para ir a la escuela hay que pasar el río… No quiero que mis hijos se acerquen al río.
DORINA.— Todos los otros van. Y las chicas también. ¿Por qué no podemos nosotros pasar el río?
MADRE.— Ójala nadie de esta casa se hubiera acercado a él.
TELVA.— Basta; de esas cosas no se habla. (A DORINA, mientras recoge las escudillas.) ¿No querías hacer una torta de maíz? El horno ya se estará enfriando.
ANDRÉS.— (Levantándose, gozoso de hacer algo.) Lo pondremos al rojo otra vez. ¡Yo te ayudo!
FALÍN.— ¡Y yo!
DORINA.— ¿Puedo ponerle un poco de miel encima?
TELVA.— Y abajo una hoja de higuera para que no se pegue al rescoldo. Tienes que ir aprendiendo. Pronto serás mujer… y eres la única de la casa. (Sale con ellos hacia la cocina.)

(MADRE y ABUELO)

ABUELO.— No debieras hablar de eso delante de los pequelos. Están respirando siempre un aire de angustia que no los deja vivir.
MADRE.— Era su hermana. No quiero que la olviden.
ABUELO.— Pero ellos necesitan correr alsol y reír a gritos. Un niño que está quieto no es un niño.
MADRE.— Por lo menos a mi lado están seguros.
ABUELO.— No tengas miedo; la desgracia no se repite nunca en el mismo sitio. No pienses más.
MADRE.— ¿Haces tú otra cosa? Aunque no la nombres , yo sé en que estás pensando cuando te quedas horas en silencio, y se te apaga el cigarro en la boca.
ABUELO.— ¿De que vale mirar atrás? Lo que pasó, pasó y la vida sigue. Tienes una casa que debe volver a ser feliz como antes.
MADRE.— Antes era fácil ser feliz. estaba aquí Angélica; y donde ella ponía la mano todo era alegría.
ABUELO.— Te quedan los otros tres. Piensa en ellos.
MADRE.— Hoy no puedo pensar más que en Angélica; es su día. Fue una noche como ésta. Hace cuatro años.
ABUELO.— Cuatro años ya…

(Pensativo se sienta a liar un cigarrillo junto al fuego. Entra del corral el mozo del molino, sonriente, con una rosa que, al salir, se pone en la oreja.)

QUICO.— Buena noche de luna para viajar. Ya está ensillada la yegua.
MADRE.— (Levanta la cabeza.) ¿Ensillada? ¿Quién te lo mandó?
ABUELO.— Yo.
MADRE.— ¿Y a ti, quién?
ABUELO.— Martín7 quiere subir a la braña8 a apartar él mismo los novillos para la feria.
MADRE.— ¿Tenía que ser precisamente hoy? Una noche como ésta bien podría quedarse en casa.
ABUELO.— La feria es mañana.
MADRE.— (Como una queja.) Si él lo prefiere así, bien está.



  1. vasar, anaquel. Término propio de la región de Murcia.
  2. Rafaelín con la forma abreviada y la terminación diminutiva corrientes en Asturias.
  3. Forma reducida y familiar de Etelvina en Asturias.
  4. hiniesta, retama. “Ginesta” aunque el Dicc. Acad. no indica nada, es la castellanización del asturiano “xinesta”.
  5. Las primeras son los “feisuelos”; las segundas las “turrexas” en Asturias.
  6. Desmenuzar el pan en migas y también echarlas en un líquido.
  7. La elección de este nombre por Casona no parece casual. “Martín significa por antonomasia herrero, pues era el apelativo que se aplicaba a los hombres de este oficio.”
  8. En Asturias y Santander, “Pasto de verano, que po lo común está en la falda de algún montecillo donde hay agua y prado.”

viernes, 5 de agosto de 2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

la frase

‎"Rezar es como gritar en voz baja". Alejandro


Casona en La dama del ALba.

Enlace a la obra teatral

En Youtube pueden encontrar la versión completa de La dama del alba producida por la tve española, está divida en partes. Aquí les dejamos el enlace a la primera parte, y esperámos que la disfruten:


martes, 2 de agosto de 2011

Argumento

Retablo en cuatro actos
Acto I: La familia reunida en la conversación, se pone de manifiesto que la madre ha perdido una hija supuestamente ahogada en el río que pasa por el pueblo, hace cuatro años. Angelica se había casado con un joven llamado Martin tres días antes de su muerte. Su cuerpo no fue
encontrado, la madre se lamenta de no haberla podido sepultar. La obra se inicia en el aniversario de su cuarta muerte. La Peregrina aparece en la puerta. El abuelo sabe que conoce a la Peregrina, pero no recuerda de dónde. Los niños juegan con ella y ella se ríe de un modo que asusta a los niños. Dice que nunca había reído antes. También le sorprende encontrar en su interior un corazón que late. La criada de la casa acuesta a los niños, pero antes de que se duerman les pide que la despierten antes de las nueve, y la Peregrina se duerme. El abuelo se queda pensando en qué conoce a la Peregrina.

Acto II: En el mismo lugar, minutos después. El abuelo se da cuenta de que la Peregrina es La Muerte; la reconoció porque la había visto cuando estuvo en un accidente ocurrido en una mina años atrás, en el que murieron los 7 hijos de Telva; la criada de la familia. El abuelo despierta a la Peregrina, le dice que la ha reconocido y le pide que deje a su familia tranquila, puesto que ya han sufrido demasiado. La peregrina manifiesta que no le sorprende que la haya reconocido ya que según ella quienes están cerca suyo nunca la olvidan y también dice que había llegado a la casa para llevarse a Martin, el dueño de la casa donde vivían la madre y sus tres hijos, pero ella perdió su oportunidad cuando no la despertaron antes de las nueve, ya que, era su hora. La muerte, que se describe en términos muy humanos en la obra, explica que no hace más que obedecer a las órdenes, que ella no había elegido ser la muerte, sino que le tocó a ella matar a las que le mandaran y no poder morir nunca. Mientras tanto, Martin trae a Adela, una joven que se intentó suicidar en el mismo río donde supuestamente murió Angélica. La peregrina le comenta al Abuelo que volverá en siete lunas llenas, es decir, el 24 de junio, fiesta se San Juan.

Acto III: Adela se convierte en parte de la familia, inconscientemente comienza a tomar el papel que Angélica había tenido una vez, como hija y hermana. La Madre de Angélica le presta a Adela la ropa de Angélica, peinandola también del mismo modo y tratando en lo posible de hacerla parecerse a Angélica. Han pasado siete lunas desde el Acto II y es la noche de San Juan, noche de milagros y de baile alrededor de las hogueras. En el pueblo se prepara una gran fiesta. Llega la Peregrina tal como se lo comentó al abuelo, pero, está confundida acerca de cuál es su misión. Provoca una reunión entre Martín y Adela, y escucha sin ser vista. En esa conversación, Martín le revela a Adela dos secretos: 1) Angélica no ha muerto, sino que, cuando creyeron que se había ahogado, en realidad huyó con un amante. Martin no lo había revelado a su familia para no arruinar los recuerdos que la Madre y el pueblo tienen de Angélica. 2) Aunque ha sido duro y no se ha hablado mucho de Adela, él está realmente enamorado de ella. Martin también describe que en el pueblo los chismosos dicen que Adela está sustituyendo a Angélica, y sugieren que terminará por hacer pareja con Martín. Martín decide que debe dejar de proteger a Adela de los chismorreos del pueblo, y, sabiendo que Angélica vive, no puede cortejarla libremente como quisiera. Adela se queda llorando, porque ella también ama a Martín. Deciden pasar esa noche bailando en la fiesta del pueblo y olvidar que Martín partirá al día siguiente. La Peregrina le dice al abuelo que, después de escuchar esa conversación, tiene en claro para qué vino a la casa.

Acto IV: Angélica regresa durante la fiesta de San Juan, sin ser vista por nadie en el pueblo. Se encuentra con la Peregrina, y le cuenta que ha sido miserable y que su amante la ha abandonado. Ella quiere retomar su vida anterior. La Peregrina le dice que no es posible porque ya ha sido sustituida por Adela, y que provocará más dolor a su familia, puesto que su madre, su abuelo, su marido y sus hermanos han logrado rehacer su vida. La peregrina le muestra que ha perdido todo, y que sólo puede salvar el buen recuerdo que de ella tienen los que la amaron, proponiéndole unirse a ella en el río (es decir, a cometer suicidio). En la última escena, gente del pueblo encuentra el cuerpo de Angélica en el remanso. La madre llora de alegría, porque sabe que al fin podrá sepultarla como siempre quiso desde su muerte.

ediciones de la Dama del alba




Cátedra

Losada ediciones

Antigua portada de Las dos Carátulas


ediciones del subsuelo

Editorial Edaf

Estreno en Madrid

Teatro Bellas Artes de Madrid


Casi disicietea años después, tras el exilia, la obra se estrena en Es España el 23 de abril de 1962 en el Teatro de las Bellas Artes de Madrid con dirección de José Tamayo Rivas y escenografía de Emilio Burgos. El elenco estaba integrado por:

Antonio Vico... el abuelo
Milagros Leal... Telva
Ana María Noé...a madre
Asunción Sancho...la peregrina
Completaban el elenco: Julieta Serrano, Gemma Cuervos, Rafael Arcos y Majo del Mar,entre otros

La comedia obtuvo un gran suceso en Europa fue traducida en 12 lenguas y llevada al cine y a la televisión.

Artículos publicados en 1964 con motivo del estreno de La dama del alba en Madrid

Ofrecemos aquí enlaces a la lectura de trabajo y artículos editoriales publicados sobre la Dama del alba de Alejandro Casona. El primero de ellos es excelente y recomendamos su lectura:

"Tengo nombre de mujer" El personaje de la peregrina en La dama del alba por Joaquín Juan Penalva


Diario ABC de Madrid del 24 de abril de1962 con el estreno de La dama del alba

La frase

"Vale más sembrar una cosecha nueva que

llorar por la que se perdió" Alejandro Casona

La dama del en Alba

Estreno en Buenos Aires

Esta obra se estrenó en el Teatro Avenida de Buenos Aires el 3 de noviembre de 1944 por la compañía de Margarita Xirgu, y en entre otros: Alberto Closas como Martín de Narcés, Amelia de la Torre en el papel de Angélica y Susana Canales como Dorina, con escenografía de Gori Muñoz.
La actriz Margarita Xirgu, protagonista de la obra





Vistas del Teatro Avenida de Buenos Aires



El autor y los actores saludando al público en la noche del estreno

LA DAMA DEL ALBA

Escena de una representación de la actriz mexicana María Teresa Montoya, en la Dama del Alba en 1945

Empezamos el recorrido con esta obra porque además de ser una de las más exitosas y emblemáticas, considerada unánimemente por la crítica su obra más lograda y paradigma del teatro poético de Casona, el mismo autor la consideraba la mejor de las suyas. Es una semblanza  plena de lirismo de su Asturias y de su Besullo natal que añoraba y que llevaba tan profundamente acendrada en su corazón durante su largo exilio en América.
Retrata  de una manera tan vívida su terruño, que al lector o al espectador le da la impresión de estar ahí.  Desfilan paisajes  de ensueño, la niebla que lo envuelve todo y le da un aspecto casi irreal, la afición de su pueblo por los viejos romances españoles, su gente, sus costumbres, su folklore, la tradicional popular fiesta de la noche de San Juan alrededor de la fogata con sus bailes y canto, sus leyendas y supersticiones, sus costumbres y vocablos regionales, todo impregnado por una la belleza, la poesía y la nostalgia de la evocación.


LA FRASE

‎"Los niños juegan muchas veces con la muerte


sin saberlo" Alejandro Casona en La dama del


Alba

domingo, 31 de julio de 2011

TRAS LOS PAISAJES DE LA DAMA DEL ALBA

LOS INVITAMOS A REALIZAR UN MÁGICO RECORRIDO POR BESULLO, ESCENARIO DE LA DAMA DEL ALBA Y TIERRA NATAL DE ALEJANDRO CASONA






Vista de Besullo, escenario de la dama del Alba


Acaso Casona haya recorrido este bello sendero, y se
imaginó que por allí se acercaba al pueblo la dama del alba, con su hábito y su bordón de peregrina.


La nevada




Puente y deshielo





El río por el que se fue Angélica




Típica casa campesina de Besullo, como la de la dama del alba





Hoguera y fiesta y baile y vestidos típicos de la noche sanjuaninos en Asturias